Productos Innovadores ¿cómo crearlos en 3 pasos?

Un poco de historia…

Dentro de la innovación existen tres vertientes:

La innovación Incremental: es cuando se realizan pequeñitas mejoras en algún producto, servicio o proceso que ya existe. Por ejemplo los antiguos carros de los 50’s que han ido evolucionando hasta llegar a carros modernos del 2018.

La innovación radical: aquí entran las modificaciones que son importantes o considerables, aplicadas a un producto, igual ya sea un servicio o proceso, Por ejemplo: el cambio de una bicicleta normal, por una bicicleta electrónica o con motor.

La innovación transformacional: dentro de esta vertiente, se aplican literalmente cambios transformacionales, o sea que dan una vuelta completa en la modificación, haciéndola aún mejor.

Por ejemplo cuando se cambió el uso de carreta con caballo, a uso del coche híbrido.

 

  • Lo deseable, lo factible y lo viable…

 

Conociendo los tipos de innovación creemos que también debes considerar hacerte las siguientes preguntas con base a al proyecto que vas a desarrollar:

  • ¿los clientes quieren esto?
  • ¿Nosotros como empresa lo podemos hacer?
  • ¿Deberíamos hacer esto, es viable hacerlo?

Conocer el público al que deseas llegar es súper indispensable, te ayudará a sentar bases pensando siempre en tus clientes.  

  1. Las características de un innovador

Para crear innovación debes tener ideas creativas, debes pensar diferente, debes poner atención en los detalles, mirar más allá, ser observador.  Así como tú y tu equipo deben ser colaboradores y partícipes, deben cuestionarse todo el tiempo, hacer experimentaciones, asociar y percibir las necesidades de sus clientes.

  1. La combinación de los ingredientes…

Para poder crear productos innovadores de manera adecuada, la innovación puede estar haciendo uso de otras metodologías para apoyarse y obtener resultados de alto impacto.

Por ejemplo puedes hacer uso de Lean Manufacturing y de Design Thinking,

Con Lean Manufacturing  podrás tener mejoras significativas por ejemplo:

no tendrás sobreproducción (como estamos acostumbrados, a ver ese modelo de producción masiva en el capitalismo), se reducirá el tiempo de espera (el producto tendrá que estar listo en el mercado al poco tiempo en que los clientes comienzan a pedirlo),

el transporte (sólo el transporte requerido), se eliminarán el exceso de procedimientos (ya que sólo hace que se aumente el tiempo de espera y no agrega valor),

no se tendrá que hacer inventario (ya que todo se irá produciendo según las demanda del cliente, se evitará el almacenamiento del producto, y no se hará tiempo de espera),

se hará la reducción de movimiento (quitar los movimientos innecesarios que no agregan valor),

se reducirán los efectos, y sobre todo se buscará entregar el máximo valor al cliente, con la menor cantidad de recursos.

Con Design Thinking, podrás resolver problemas de una manera creativa e innovadora para satisfacer las necesidades de tus clientes.

Fases de Design Thinking:

  1. EMPATÍA. Te ayudará a conocer y entender mejor las necesidades de tu cliente.
  2. DEFINICIÓN: Aquí deberás hacer depuración de información y sólo quedarte con la info que agrega valor.
  3. IDEACIÓN. Lluvia de ideas y no quedarse con una sola.
  4. PROTOTIPADO. Volver las ideas realidad, para notar elementos que no se manifestaban y poder mejorarlos.
  5. TESTEO.  Se probarán los prototipos con los clientes para tener retroalimentación, que ayudará a tener la solución adecuada.

¿Quieres aprender y certificarte en Design Thinking?